viernes, 16 de diciembre de 2011

Turrón!!!


Miramos el calendario y la fecha nos dice que se aproxima la Navidad, de hecho la tenemos ahí mismo, a la vuelta de la esquina.
Supongo que todos habeis escrito ya la carta ¿no? Algunos a Papá Noel, otros a los Reyes Magos, algún que otro espabilado a Papá Noel y a los Reyes Magos...
El caso es que alguna de nuestras peticiones sea atendida ¿verdad? No nos importa quién va a ser el encargado de cumplir nuestros deseos, puede hacerlo el anciano rechoncho vestido de rojo que tiene un cierto parecido con el abuelo de Heidi o nuestros tres majestuosos Reyes, lo mismo nos da que nos da lo mismo!!!!
El caso es que en este año de crisis que estamos padeciendo, se acuerden de nosotros y nos endulcen una pizquita la vida.
Y mientras tanto, hablando de endulzar, os diré que ya he hecho el turrón de chocolate y sinceramente, no sé yo si llegará hasta las Navidades. Me da que me va a tocar hacer alguna que otra pastilla más, al menos para que lo prueben mis invitados...
Acerca del origen del turrón de almendra, él de toda la vida, hay varias versiones. Unos dicen que los árabes fueron quienes introdujeron este dulce en la península y otros que fue un tal Turró, un artesano catalán, quién elaboró este dulce por primera vez. Os puedo hasta contar una leyenda que leí hace tiempo y que narraba la historia de un rey que había contraído matrimonio con una princesa escandinava por lo que la muchacha tuvo que venirse a éstas tierras dejando atrás su país de origen.
La princesa se sintió tan triste al no poder disfrutar de los bellos paisajes de su país llenos de nieve, que el rey desesperado, para evitar su tristeza tuvo la idea de plantar alrededor del castillo miles de almendros. De este modo, cuando los almendros florecieron, sembraron el paisaje de tonalidades blancas, de tal modo que todo parecía nevado y la princesa volvió a recuperar su felicidad. Los habitantes de la zona, a partir de ese momento, aprendieron a recoger los frutos de los almendros y a tratarlos, elaborando así los primeros turrones. Y así acaba la leyenda...
Nuestro turrón de hoy no es el de la leyenda sino el de chocolate y estoy segura que a la princesa le hubiese desaparecido la depresión en cuanto se hubiese comido media tableta, vamos...casi fijo!!

Turrón de chocolate crujiente.

Ingredientes para dos tabletas:
200 gr de chocolate con leche en trozos
200 gr de chocolate fondant en trozos
80 gr de manteca de cerdo
70 gr de arroz inflado (krispies)

Preparación:
Forramos cada molde o caja de madera con un folio de papel cortado de tal forma que sobresalga por los laterales para después poder envolver el turrón.
Ponemos en el vaso limpio y seco el chocolate con leche y el chocolate fondant. Trituramos 8 segundos a velocidad progresiva 5-10.
Con la espátula, bajamos el chocolate hacia el fondo del vaso.
Añadimos la manteca y programamos 5 minutos, 50º y velocidad 2. Retiramos el vaso de la máquina y dejamos templar unos minutos.
Incorporamos el arroz inflado y mezclamos 20 segundos a velocidad cuchara. Terminamos de mezclar con la espátula.
Echamos la mezcla en los moldes para turrón forrado con papel blanco o con papel de horno y dejamos enfriar.

Veis que la elaboración nos lleva poco más de 5 minutos y os aseguro que está buenííísimo!!!
Así que para estas Navidades, animaos y hacedlo, ya me contareis...

jueves, 8 de diciembre de 2011

Un Risotto para Navidad!!

Muchos nos estamos estrujando la sesera pensando en qué poner a la mesa el día de Navidad. Y si además tenemos por invitados a toda la familia política, cómo es mi caso, pues más vueltas le damos a la cabeza. Ya se sabe que las cuñadas miran con lupa todos y cada uno de los movimientos y detalles de la intrusa (esa soy yo!!). Lo digo con cariño eh!! a ver si se me van a enfadar la mías y me quedo el día de Navidad con la mesa puesta y sin invitados...
Lo que os decía ¿qué hacemos ese día para comer? En muchas casas habrá algún asado, un pescado...
Aquí en El Bierzo, más de uno cuando llegue a casa de la madre o de la suegra se encontrará con nuestro queridísimo botillo, mmmm...qué rico! Me está entrando un hambre ya que no os podeis imaginar...
Cuando vi esta receta, la verdad que me pareció muy apetitosa y sinceramente creo que no es nada pesada, lo justo para poner al día siguiente de la cena de Nochebuena  de la que más de uno saldrá rodando..seguro.
Bueno, es una pequeña sugerencia, hay muchas más opciones y cada uno que ponga lo que quiera que para eso es dueño y señor de su cocina y líbreme Dios de mandar en la de nadie!!!
Un Risotto de cigalas!! ¿qué tal suena? bien verdad...pues mejor sabrá, os lo puedo asegurar.
Creo haberos hablado ya de las bondades del arroz en la receta del arroz caldoso con carabineros y es que se podrían escribir páginas y páginas acerca de este cereal, el segundo producto más cultivado del planeta después del maíz y que supone la mayor parte de las calorías ingeridas cada día por el 50% de la población mundial. Así que pensando en la cantidad de gente que diariamente sacia su hambre con este cereal, a partir de ahora habrá que mirarlo con más respeto.
Os voy a contar una pequeña curiosidad sobre el arroz y es que la altitud influye en el tiempo de cocción. A mayor altitud, más tiempo tarda en cocerse. A nivel del mar son suficientes entre 14 y 15 minutos, mientras que en la meseta castellana, a unos 700 m de altitud, necesitará 2 minutos más y progresivamente más tiempo a mayor altitud.
Dichas todas éstas cosas, creo que ya va siendo hora de hablar de nuestra receta de hoy, el risotto de cigalas. El risotto es uno de los platos nacionales más importantes y célebres en Italia, es una especialidad melosa que captura fácilmente sabores, aromas y colores de los ingredientes que lo acompañan. Hay montones de recetas de risottos pero ésta me gustó y me pareció sencilla de elaborar, siendo a la vez un plato nada pesado y de fácil digestión.
A esta receta le hice una pequeña modificación o mejor dicho hay un ingrediente que yo no puse, la alcachofa. La receta original  lleva esta verdura pero es que sintiéndolo mucho, soy incapaz de comerla, no me gusta, no puedo con ella. A mis padres les encanta y debe ser que mi madre la ponía día sí y día también, por lo que al final acabé aborreciéndola. Si os gusta la poneis y al que no, cómo a mi, pues la omite y ya está....todos contentos!!

Risotto de cigalas

Ingredientes:
800 gr de cigalas
100 gr de aceite de oliva virgen extra
20 gr de brandy
1000 gr de agua ó de caldo de pescado
1 cucharadita de sal
100 gr de cebolla
1 diente de ajo
150 gr de tomate triturado natural ó en conserva
400 gr de alcachofas frescas cortadas en cuartos u octavos
350 gr de arroz de grano redondo
100 gr de queso parmesano rallado

Preparación:
Pelamos las colas de las cigalas, reservamos y ponemos en el vaso las cáscaras y las cabezas. Añadimos 50 gr de aceite y programamos 8 minutos, temperatura varoma y velocidad 1.
Agregamos el brandy y programamos 2 minutos, temperatura varoma y velocidad 1, sin poner el cubilete para facilitar la evaporación.
Incorporamos el agua y la sal y programamos 10 segundos a velocidad 8.
Programamos 15 minutos, 100º y velocidad 2. Colamos el caldo por un colador fino y reservamos.
Tiramos las cáscaras y lavamos la tapa y el vaso.
Ponemos en el vaso la cebolla y el ajo y troceamos 3 segundos a velocidad 5. Con la espátula bajamos los ingredientes hacia las cuchillas.
Incorporamos los otros 50 gr de aceite y programamos 5 minutos, 100º, velocidad cuchara.
Añadimos el tomate y las alcachofas y sofreímos 10 minutos, 100º, giro a la izquierda y velocidad cuchara.
Agregamos el caldo y programamos 20 minutos, 100º, giro a la izquierda y velocidad 1.
Transcurridos 4 minutos, añadimos el arroz por el bocal y cuando queden 2 minutos para terminar el tiempo programado, incorporamos por el bocal, las colas de cigalas reservadas.
Ponemos el risotto en la fuente de servir y lo espolvoreamos con un poco de queso parmesano, removemos.
Dejamos reposar 2 minutos y servimos acompañado con el resto de queso parmesano.
¿A que apetece?

lunes, 28 de noviembre de 2011

Ya asoma la Navidad!!

Ya empezó la cuenta atrás, falta menos de un mes para las vacaciones de los niños, las cenas familiares, los regalos de Papá Noel...alegría para unos y sentimientos de tristeza para otros.
Es mucha la gente que está enfadada con las navidades y la culpa la tienen las ausencias. Esos huecos que han dejado seres queridos que al ritmo de los villancicos se convierten en socavones, esos huecos hacen creer que nunca más se va a volver a tener ilusión por adornar la casa, reunirse con amigos y familiares, preparar menús....
Hasta que un día, sin darse ni cuenta, uno se reconcilia con estas fechas y vuelve a sentir casi la misma ilusión de las navidades de la infancia.
En mi casa, si fuera por mis hijas ya tendríamos los adornos colocados desde hace un par de semanas por lo menos, pero no, hay que esperar a que llegue diciembre!! Lo colocamos todo en el puente de la Inmaculada, supongo que cómo en la mayoría de los hogares. Ay qué poquito queda ya!!
Lo que si hemos hecho ya, sin esperar a que sea diciembre, son las galletas de Navidad. No penseis que las hago con antelación para quitarme trabajo los días festivos, no no, más que nada porque ya nos las hemos comido todas. Esta remesa ha desaparecido, habrá que hacer otra para ver si sale igual de buena que ésta última ó nos sale mejor, después haremos otra más para regalar, y otra más para seguir regalando...y finalmente haremos las que nos comeremos en Navidad, vamos a quedar "engalletaos"...pero lo buenas que están, lo bien que nos lo pasamos decorándolas y lo rico que huele mi casa cuando las horneamos...
Este año me he surtido de un montón de cortapastas con formas navideñas, los compré por internet en tescomaonline.es, tienen hasta un juego de cortapastas para hacer el Portal de Belén con galletas, qué peligro!! me da que en más de una casa ese nacimiento no pasa del segundo día.
En cuánto a la decoración de las galletas pues sólo es cuestión de una pizquita de paciencia, las primeras quizá no queden cómo queremos pero para que nadie se percate del asunto pues nos las vamos comiendo sobre la marcha y ya está, a partir de la sexta ó la séptima, el tema ya va teniendo mejor pinta...Yo compré varios biberones de cocina y en cada uno de ellos metí los colorantes alimentarios, cada uno con un color distinto y ála...a dar rienda suelta a la vena artìstica de cada uno!!


Galletas de Navidad

Para 40 unidades
Masa
180 gr de azúcar glas
400 gr de harina de repostería
240 gr de mantequilla a temperatura ambiente, en trozos
1 huevo

Decoración
1 clara de huevo
200 gr de azúcar glas
1 chorrito de zumo de limón
colorante alimentario de varios colores

Preparación:
Ponemos todos los ingredientes de la masa en el vaso y programamos 20 segundos a velocidad 6.
Retiramos la masa del vaso, formamos un bloque, envolvemos en film transparente o en una bolsa de plástico y dejamos reposar 30 minutos en el frigorífico.
Precalentamos el horno a 180º.
Cortamos la masa en tres porciones, colocamos una de ellas sobre la superficie de trabajo espolvoreada con harina y reservamos las otras dos en el frigorífico. Extendemos la masa dejándola un poco gruesa (0,5 cm aprox.) y cortamos con cortapastas de diversas formas. Colocamos las pastas en una bandeja de horno forrada con papel de hornear o una lámina de silicona y horneamos durante 10 ó 12 minutos a 180º (dependiendo del tamaño de las galletas, tardarán más o menos tiempo).
Repetimos el procedimiento con el resto de la masa.

Decoración:
Ponemos en el vaso la clara, el azúcar y las gotas de limón y programamos 20 segundos a velocidad 6.
 Echamos la glasa en varios boles, dependiendo de los colores que queremos preparar y añadimos los colorantes.
Cuando las galletas estén frías, las decoramos con la glasa usando biberones de cocina o haciendo pequeños conos ó embudos con papel de hornear. Hacemos los dibujos deseados sobre la galleta y dejamos secar.
También podemos utilizar el glaseado para pegar grageas o fideos de colores...

No son difíciles de hacer, sólo hay que atreverse. A los niños les encantará participar tanto a la hora de cortar las pastas cómo de decorarlas. Animaos a probar, el resultado os sorprenderá seguro!!
Ah! y que vaya aflorando ya ese espíritu navideño....







martes, 22 de noviembre de 2011

Volvemos a lo dulce!!

Para compensaros el haber tardado tanto en publicar receta nueva, pues...vamos a hacer un postre. De verdad que lo siento, prometo intentar no tardar demasiado entre receta y receta, pero el tiempo escasea!!
La tarta de hoy es muy facilita de hacer, fresca, ligera, no necesita horno...¿qué más se puede pedir?
Os recomiendo que la hagais el día antes de consumirla porque así estará totalmente cuajada y no se os romperá a la hora de cortarla. Eso fue lo que le sucedió a mi amiga Mari, hizo la tarta a mediodía y la puso de postre por la noche (¡¡mea culpa!! yo fui quién la animó a hacer esta tarta), me dijo que de sabor estaba muy buena pero claro de presencia...pues se le deshizo al cortarla. Menos mal que sus invitados eran de confianza que sino...Así que ya sabeis, la haceis el día anterior y la dejais en la nevera hasta el momento de servirla. Éxito asegurado!! Os lo garantizo, yo ya la hice 3 veces y os puedo asegurar que no sobró ni media uva.
He rebautizado esta tarta con el nombre de "Tarta política" porque la primera vez que la hice, estaba yo en mi cocina y tenía la tele puesta con el debate entre Rajoy y Rubalcaba, tardé en terminar la tarta cómo 5 veces más por estar atenta al debate y por mis continuas paradas para comentar conmigo misma (en voz alta, vamos que estaba hablando sola...). A medida que avanzaba el debate, se me iban calentando los ánimos y la tarta sin terminar....Pues eso la tarta política...
No es demasiado dulzona porque mezclamos el chocolate blanco con queso crema y el resultado es un sabor suave y muy rico. Y en cuánto a las uvas pues aparte de adornar nuestra tarta y dejarla monísima, le dan un sabor muy bueno (para  los que no os gusten las uvas, podéis sustituirlas por otra fruta más de vuestro agrado). Un consejillo con las uvas, yo lo que hice, después de lavarlas y secarlas, fue partirlas a la mitad y quitarles las pepitas. Asi, para adornar mi tarta, las coloqué con la parte cortada hacia abajo, el efecto es el mismo que si colocaras la uva entera con la diferencia de que no te vas a encontrar ninguna pepita y los que se la vayan a comer te lo agradecerán.
Me estoy enrollando casi tanto cómo Rajoy y Rubalcaba en su debate, vamos con la receta!!
Tarta de queso con uvas al moscatel ó "tarta política"

Ingredientes:
Gelatina de moscatel
5 láminas grandes de gelatina ó 10 pequeñas
70 gr de azúcar
70 gr de agua
70 gr de vino dulce Moscatel
Masa base tarta (sin horno)
300 gr de galletas digestive de avena
80 gr de mantequilla a temperatura ambiente
Crema de queso con uvas
500 gr de queso crema (yo compré una tarrina de queso batido 0% en Merdadona)
250 gr de chocolate blanco en trozos
250 gr de leche entera
40 gr de azúcar
1 sobre de cuajada en polvo
500 gr de uvas blancas y negras
Preparación:
Para hacer la gelatina de Moscatel, hidratamos las hojas de gelatina en un bol con agua fría.
Ponemos en el vaso el azúcar y el agua y programamos 3 minutos, 100º, velocidad 1.
Añadimos el Moscatel y la gelatina y mezclamos 15 segundos en velocidad 2. Retiramos a un bol y dejamos templar.
Para la masa base de galletas, introducimos las galletas troceadas en el vaso limpio y seco y pulverizamos 10 segundos a velocidad 10.
Añadimos la mantequilla y mezclamos 10 segundos a velocidad 5. A continuación, con esta masa cubrimos el fondo de un molde desmontable de unos 24 cm. de díámetro (aproximadamente). Con el cubilete, aplastamos la superficie para que quede lisa y compacta. Reservamos en el frigorífico.
Y por último hacemos la crema de queso poniendo en el vaso todos los ingredientes de la crema excepto las uvas y programamos 7 minutos, 90º y velocidad 5.
Volcamos en el molde reservado, sobre la base de galletas pero con cuidado de no hacerlo directamente sobre ella, yo coloqué la espátula sobre la base de la tarta y fui echando poco a poco la mezcla sobre ella, haciendo como una especie de fuente, y es que si lo echamos directamente sobre las galletas, al estar tan caliente la mezcla, peligra de agujerearse la base.
Colocamos las uvas de forma decorativa y echamos la gelatina de Moscatel que teníamos reservada sobre la superficie de la tarta, al igual que con la crema de queso, también lo hacemos con mucha delicadeza.
Metemos la tarta en el frigorífico hasta que esté cuajada del todo, aunque cómo os dije más arriba, yo recomiendo comerla al día siguiente de haberla hecho.
Et voilá tarta terminada!! Bon appétit!!

viernes, 11 de noviembre de 2011

Por fin una de arroz!!

Un arroz caldoso con carabineros, ¡qué plato más rico! Esta es la primera receta que quiso hacer mi amiga Mari cuando se compró la Thermomix, y digo bien quiso, porque cuando llegó a la pescadería para comprar los carabineros, las intenciones le cambiaron por completo...y es que los famosos bichitos estaban a 80 euros el kilo. Cómo mi amiga es muy resuelta y muy apañada ella, pues cambió los carabineros por gambas y langostinos que eran más asequibles. El arroz le quedó igualmente exquisito, nos ha salido una experta cocinera y es que tengo entendido que su marido y sus niñas llevan unas semanas chupándose los dedos a diario de lo rico que está todo, ¡qué bien! Pero yo os voy a poner la receta del arroz con los carabineros por si algún día os da por tirar la casa por la ventana a la hora de hacer la compra y es que de vez en cuando, nos gusta darnos algún que otro caprichito ¿no? Ahora mismo el kilo de carabineros está entre 70 y 80 euros, caro si, pero este crustáceo bien merece que al menos una vez nos rasquemos el bolsillo para degustar su carne firme, tersa y sabrosa. Tiene un sabor muy fuerte en comparación con especies parecidas cómo las gambas o los langostinos y su cabeza es sabrosísima y excelente en la preparación de salsas, sopas o cremas. Los que tengais el colesterol alto, mucho cuidado, no es precisamente el alimento más recomendado para vosotros, pero os dejamos que probeis el arroz!! El carabinero está exquisito cocinado simplemente a la plancha, con unas gotas de aceite de oliva y un poquito de sal gorda, pero hoy lo vamos a hacer con arroz, el cereal más consumido en todo el mundo  y que posee unas propiedades muy saludables, es bajo en grasas, no contiene colesterol y se digiere muy fácilmente. Además, otra propiedad gastronómica del arroz, magnífica ella, es la de absorber los sabores de cuanta sustancia se acumule en el caldo en que se cueza. No dejeis de probar esta receta, no os arrepentireis, os lo prometo...

Arroz caldoso con carabineros

Ingredientes:
500 gr de carabineros
250 gr de pescado sin espinas (filete de mero, lenguado...etc)
250 gr de arroz
1200 gr de agua
100 gr de pimiento rojo
150 gr de pimiento verde
200 g de tomate natural triturado
3 dientes de ajo
75 gr de aceite de oliva
sal al gusto
Preparación:
Pelamos los carabineros y los cortamos en 3 ó 4 trozos, según tamaño, y reservamos.
Ponemos el agua, las cabezas y los caparazones de los carabineros en el vaso y programamos 15 minutos a temperatura varoma y velocidad 2. Colamos ese caldo con un colador fino y reservamos.
Lavamos bien el vaso y ponemos los pimientos y los ajos, troceamos 12 segundos en velocidad 4 y añadimos el tomate triturado y el aceite y programamos 15 minutos, temperatura varoma y velocidad 1.
A continuación añadimos el caldo reservado de cocer las cabezas y los caparazones de los carabineros que corresponde aproximadamente a 1200 gr, si no fuera así añadimos agua hasta esa cantidad y rectificamos de sal.  Programamos 3 minutos, temperatura 100º y velocidad 2, ponemos la mariposa y echamos el arroz.
Programamos 12 minutos, temperatura 100º y velocidad 1. Pasados 7 minutos, añadimos por el bocal de la tapa los carabineros y el pescado cortado en trozos pequeños.
Un vez terminado, echarlo todo en un recipiente, tapar con un paño y dejar reposar 5 minutos.
Podeis hacer cómo mi amiga Mari y sustituir los carabineros por gambas, langostinos ó gambones, os quedará también muy rico pero es cierto que con el carabinero no se necesita añadir colorante ni tampoco pastilla de caldo ya que tiene un sabor muy intenso. Eso ya...cada uno que lo decida. Buen provecho!!